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14/7/17
YALAYALAA
Zoraida Arpushana, una mujer Wayuu, aprendió como tejer cuando tenía 15 años. A 18 años, tenía su primer hijo. Y ahora, cuando Zoraida tiene 32 años, al fin, ha aprendido como escribir su nombre.

Zoraida lo aprendió en la escuela de formación, en la sede de la Fundación Talento Colectivo en Riohacha, La Guajira. “Es importante estudiar para mis hijos, para mí,” dice Zoraida.

La escuela se abrió en mayo del 2016, para ayudar en la formación y empoderamiento de las mujeres Wayuu que viven en y cerca de Riohacha. Cada miércoles, por tres o cuatro horas en la tarde, profesores en la escuela enseñarlas como leer, escribir, sumar, e inglés, entre otros asuntos.

La escuela se llama Yalayalaa, una palabra en lengua Wayuu que define a alguien que tiene ánimo, espíritu enérgico y actitud valiente. 

Muchas mujeres Wayuu no tienen la oportunidad para estudiar cuando son niñas, por falta de dinero. En una familia Wayuu, con muchos hijos y pocas maneras de ganar plata, por lo general las papas prefieren que las niñas tejen o trabajen en casas familiares para sostener la familia. La escuela no es una prioridad.

Pero, las mujeres que vienen a la Escuela Yalayalaa creen en el poder de estudios.

Para llegar a la clase desde su ranchería lejana, Zoraiba tiene que caminar media hora en el desierto hasta la carretera, y luego una hora por carro. Muchas veces no puede viajar porque no tiene plata para el pasaje. Cuando puede, lo hace porque quiere mejorar su aprendizaje. A ella siempre le fascinaba la letra, y por su misma práctica, Zoraida aprendió leer las letras. Ahora quiere escribir. “Si alguien me pides escribir mi nombre, como lo hago si no doy para escribir?” ella dice.

Un recién miércoles, Zoraiba aprendió las unidades, decenas y centenas, mientras su hijo de tres años, se sentó al lado de ella, dibujando. Ella también tenía que dibujar una decena de huevos y unidades de flores en la pisara.  “¡Como una niña!” dice Zoraida, con una risita.

La educación es una herramienta para mejorar la situación económica de las mujeres Wayuu. Cuando estas mujeres salen al mercado para vender las mochilas que han tejido, la gente en el mercado no les pagan lo que vale. “La gente la engaña,” dice María Epiayu, una mujer Wayuu de Riohacha. “Eso pasa.”

María tiene 27 años, y tenía la oportunidad de estudiar hasta tenía 13 años. Luego, se casó, hizo cuatro hijos, y pasó los siguiente 14 años manejado la familia. Hace cuatro años, su marido se casó con otro mujer, que es legal por la ley Wayuu, y la dejó. María sostiene sus hijos por su cuenta, tejiendo y haciendo otro trabajo (¿) Pero ella nunca perdió el amor para leer y aprender. Cuando ella tiene tiempo, lee un periódico viejo o lo que puede conseguir. “A mí me gusta la lectura,” dice Maria.

La escuela Yalayalaa le da otra oportunidad para seguir sus intereses. Hace poco la profesora le prestó un libro y le dijo a María que tenía la tarea de leer 10 páginas para el próximo miércoles. María leyó todo el libro durante la semana, incluso en las noches con la luz de su celular viejo. No hay electricidad en la casa de María.  

Maria quiere un mejor futuro para sus hijos. “Yo quiero que ellos siguen estudiando…hacer una carrera,” dice Maria.

En la escuela Yarayara, hay enfoco en mejorar el español de las mujeres Wayuu, que generalmente hablan solo su lengua materna que se llama Wayunaiki. Saber español les da a las mujeres la habilidad de comunicar con los comerciantes y otros en la cuidad. “Es un medida para poder,” dice Gina Roselia Aldana Martin, una profesora en Yarayara.

También, los profesores de la escuela quieren que las mujeres sepan su patrimonio cultural, y que significa ser una mujer.

“Es un proceso de auto-estimo, auto comprensión. Sentirse parte de un mundo a partir de su casa y familias,” dice Paula Restrepo, fundadora de Talento Colectivo.

Al menos, la escuela provee un tiempo fuera de la rutina de la casa a las mujeres. Cuando vienes a Talento Colectivo, “me siento bien, me siento feliz,” dice Zoraiba.

Shefali Anand <Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.> / Nacionalidad: India

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Productos con corazón Hechos en La Guajira Colombia por manos de mujeres wayuu.

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